lunes, 13 de mayo de 2013

Capitulo 3 - Raza y doctrina


Capitulo 3
Raza y doctrina: ............................ 53.
Estado y Solidaridad: ..................... 60. 


Raza y Doctrina 
La película Jerónimo es una muestra ideal de lo que son raza y doctrina y que a la vez pueda volcarse en un concepto. A Jerónimo lo habían llevado a una reservación, y como es sabido, él había tenido una lucha muy dura muy cruel con el ejército usurpador de los intereses indígenas. Pero Jerónimo estaba muy conectado, al menos en la tira cinematográfica así aparece, con lo que significaba la cultura, los principios y la idiosincrasia apache. 
Queremos resaltar ahora la imagen que aunque dura, da una semblanza de lo que nosotros quisiéramos decir sobre doctrina. 
Estaban los indios haciendo una fila, vigilados por el ejército para recibir su ración de comida, digamos una comida de cuarta, a lo indio según la concepción del blanco; la fila, los utensilios y aparte, al costado de esa escena, como fondo aparecen, en el cuadro cinematográfico, unos soldados jugando al béisbol. De pronto se escapa una pelota de béisbol y viene rodando hasta la fila donde estaban los indígenas esperando su ración de comida. Uno de los chicos apaches corre, toma la pelota y se la alcanza a los soldados. Cuando vuelve a la fila se encuentra con la mirada terrible, lapidaria, de Jerónimo, que uno podía sentir del otro lado del televisor. Jerónimo le dice: "no hagas nunca más eso, eso es un juego de blancos, es una pelota de blancos, vos sos apache". El pibe lo registró más subconsciente que conscientemente, sintió la reprimenda. 
Este chico era uno de los mas aplicados en la huerta que le enseñaban los blancos; llega un día orgulloso, Jerónimo seguía siendo líder, y le dice: "Jerónimo, esta huerta...", no recuerdo cómo continúa el diálogo, sinceramente, recuerdo las escenas, cuando Jerónimo mira al joven y le dice: "el apache es un guerrero, no un campesino". 
Los blancos los incentivaban al cultivo, lo que a priori estaba bien. Así sigue transcurriendo la película. En un momento hay una gran discusión de Jerónimo con algunos indios que habían empezado a sucumbir a la cultura blanca. Ya estaba instalada entre los indios la división entre los que eran coherentes con su raza y los que sucumbían a la cultura blanca. De pronto, en un momento se produce una gran discusión y Jerónimo dice cosas muy duras sobre aquellos que se venden a otra cultura, sobre aquellos que traicionan sus raíces. En un episodio muy dramático aparece nuevamente el joven indio y se quita la vida. 
Se suicidó, los demás lloraban y Jerónimo dice: "murió como un apache, hoy empezó a vivir, antes de estar muerto". 
Nosotros no tenemos miedo ni vergüenza aunque no lo podamos explicar claramente, en decir y sentir la terrible verdad que con dureza explicaba Jerónimo que hablaba con la verdad de su raza. Eso es lo que sentimos que hoy pasa en el país. Es decir que hay un planteo de que somos una subraza, que nos obliga a actuar como tal. Evidentemente sabemos que no somos una subraza, es más, estamos convencidos de que no somos iguales a ciertas culturas, que somos superiores y que esto tiene su fundamento. 
El sajón se ha abierto camino en la colonización de otros territorios, en los negocios y en las empresas, porque tiene una sola idea, un solo objetivo, tiene el ejercicio consciente y subconsciente de la concentración: "yo quiero esto". El latino quiere muchas cosas y no está mal, quiere negocios, empresas, pero también quiere filosofar, quiere café, quiere enamorarse, quiere escribir poemas, etc. Para el mundo material es deplorable, pero para el mundo espiritual es un logro, es una realización y es ahí donde nos sentimos orgullosamente latinos. En este contexto, en el de la fuerte cultura de vida latina no estamos de acuerdo con Borges en cuanto que la lengua sajona es mejor que la hispana. Los giros de la lengua hispana, la conjugación de sus verbos, su riqueza y amplitud no lo tienen ni por asomo el torpe idioma sajón que es comercial y práctico. 
Alguien dijo y tiene razón, que un pueblo evolucionado tiene una lengua evolucionada. Citó la lengua más sabia y más antigua de la humanidad que es el Sánscrito. El castellano es un idioma muy rico y profundo. No lo perdamos por un enchufe de la computadora, no lo perdamos por el capricho de la moda. No nos dejemos convencer por los chistes de gallegos que bastardéa una raza muy noble como la hispana y toda nuestra ascendencia latina. Esa es la idea. No sabemos si Jerónimo estuvo tan mal, o si fue cruel, o si tal vez era más sutil y comprendía que un tipo sin doctrina está muerto en vida. No queremos ser soberbios y establecer un sentimiento de separatividad, pero tampoco queremos aparentar una falsa modestia. 
Muchos de nosotros siendo niños nos levantábamos temprano, con algo para hacer, con un objetivo. Creemos que fue por la educación que nos inculcaron nuestros padres. Ahora sabemos lo que es sentir por algún momento no tener nada que hacer, nada que realizar aparentemente porque ese "nada que hacer" es una gran mentira. Tenemos muchísimo que hacer. Un hombre que se levanta todos los días sin un objetivo y no quiere perfeccionar la realidad que lo circunda está muerto, sólo traslada su triste osamenta de acá para allá. Estar vivo es pugnar para que ciertas ideas cambien y para que aquellos sentimientos de justicia se establezcan. Eso da vida. ¿Porqué decimos esto?. Cuando uno esta deprimido, sin objetivos, cualquier germen que pasa lo enferma. Se enferma en realidad por falta de actitud para vivir. La actitud vital se sustenta en una doctrina, la doctrina de superación, la doctrina de que todos somos parte de algo infinitamente más complejo, trascendente a nosotros mismos pero que a la vez estimula nuestro impulso de vida, tal como lo refleja Jerónimo en sus duras enseñanzas. 
Resumiendo, doctrina es aquello que no podemos soslayar, es lo imprescindible para vivir. Obviamente, lo de Jerónimo es una escena cinematográfica y quiere buscar un efecto. Nadie puede avalar el mal trato a un chico, a un adolescente o a cualquier hombre porque carezca de una doctrina. Por el contrario, nuestra misión es decirle he inculcarle el vivir con más energía y más profundidad. 
Por ejemplo, una mujer se enamora a determinada edad o siente atracción por un hombre. Esa atracción es de uno de los niveles más elementales: el nivel físico. Después de saciados o descubiertos los encantos físicos, paralelamente viene un estado de compenetración emocional e intelectual, que cobrará altura y profundidad si esas personas pueden concebirlas en sí mismas. 
"Los jóvenes sin ideales no son jóvenes" dice una placa en la Vuelta de Obligado, allá en San Pedro. En ese recodo del Paraná parece sentirse todavía la carga de caballería ordenadas por Mansilla y los cañones enemigos. Rescatando la frase mencionada y este hito histórico, pensamos que en la vida hay siempre un momento de inflexión, como lo fue creo, para los Argentinos, la guerra de Malvinas. Son opciones íntimas, emocionantes, donde elegimos sumergirnos en la miseria o abrazar los más altos ideales de la vida. Quien más abrace las doctrinas sentirá un aire más libre, más limpio, menos enfermo, más inteligente. Sabemos que estamos de paso. Escribamos nuestra página de gloria. Quien abrace el ideal de cualquier doctrina será más ágil de mente, volará hasta lugares donde jamás podrá volar el miserable que se aferra a la tierra como un todo definitivo. 
Roca fue la antítesis de Rosas. Rosas trabajó con el aborigen, era consciente de que algo, por no decir todo, le pertenecía. Allí radica la diferencia con Julio Argentino Roca cuya actitud ante los aborígenes no compartimos. Pudo haber servido a los fines de la civilización, entre comillas, pero no lo aprobamos. Perón, como Rosas, fue un hombre político, un gran trasgresor. Su relación con Evita, y que estableciera pareja en concubinato siendo un coronel del ejercito en ascendente carrera, fue un acto de amor y de audacia, que la sociedad Argentina de entonces no estaba en condiciones de admitir. 
Perón y Evita al no negarse a ellos mismos, al entregarse sin condiciones al destino marcaron a fuego una época de la historia Argentina. Perón tuvo el talento de percibir el destino de grandeza que subyacía en Evita. 
Perón y Evita fueron dos grandes almas a las que ni la muerte pudo separar. 
Perón después de diecisiete años de exilio regresa lleno de sabiduría y dice: "Vuelvo descarnado". Amplía y profundiza una de las veinte verdades Peronistas, afirma descarnadamente que "para un Argentino no hay nada mejor que otro Argentino". Se abraza con Balbín. Cumple un compromiso histórico. Permanece durante horas bajo una fina llovizna en una cañonera con Strosrner sin que le importe el mote de dictador del entonces presidente del Paraguay y paga así una vieja deuda. Perón actúa sin la hipocresía de muchos gobernantes mediáticos hasta el hartazgo que se manejan solamente por las encuestas y le repiten a la gente lo que los encuestadores entienden que la gente quiere que les repitan. Nada de la obra de Perón, de su doctrina política se sustentó en el aval de los medios o en el resultado de las encuestas. Sus decisiones respondían a objetivos concretos que no buscaban el beneplácito mediático sino la conformidad del pueblo. Ese Perón, sutil, estadista, inigualable político que se sometía solamente al veredicto del pueblo Argentino, es el que debemos rescatar e imitar. 

Dice Almafuerte en Avanti "no te sientas vencido ni aún vencido...." Creemos que estos versos marcan un espíritu: la voluntad indomable ante las adversidades. Valentía si, obcecación asnal no. Cuando cuadran las circunstancias hay un momento para flexibilizar, y un momento para no flexibilizar. El cuándo y el cómo, lo determinan la circunstancias. Por ejemplo, uno puede perder una batalla pero no puede darse el lujo de perder la guerra. Esta es una anécdota con la que trataré de ejemplificar lo antes dicho: -Una vez alguien le planteó a un cura: "mire padre, yo no voy a llegar nunca a ser santo". Era un chico y pensaba que la santidad era una cosas mas cercana a los hombres. Recuerdo que el sacerdote le respondió: " no, pero no te atormentes, ¿sabes qué es ser santo?, Santo es aquel que nunca se da por vencido". 
Evidentemente se trata de evitar el pecado pero fundamentalmente se trata de no darse por vencido ante la lucha que plantea el pecado, la contradicción o cómo quieran llamarlo. La única derrota verdadera es la de cesar de luchar. Esta frase convive con nosotros, con la misma importancia que intentamos darle a las afirmaciones del poeta Almafuerte cuando dice "no te sientas esclavo ni aun esclavo...", "... y al echarte en la caja de los muertos menosprecia el llanto de los vivos", es toda una filosofía que tiene que ver con la doctrina de la que estamos hablando. Si vamos a una batalla diciendo... "yo no sé cómo me va a ir", vamos mal. Tiene que haber una dosis de optimismo, una dosis de marcialidad, una firme decisión y saber, por supuesto que la vida no es una nube pomposa como la describió Wallt Disney en "Bambi se enamora". No siempre aparece un príncipe azul, o una bella y hermosa doncella. La realidad por ser tal no pierde idealidad. Puede ser real, y a la vez contener el ideal necesario para convertirse en sublime. 
Continuamos con otro ejemplo. En la película "Jardines de piedra" de Coppola, dos militares brindaban en un bar repitiendo constantemente: "por nosotros, y los que son como nosotros", para acotar luego, "cada vez somos menos", y rompían las copas. Este sentido de El último de los mohicanos y "los que son como nosotros" y la acotación de que "cada vez somos menos", le cierra muy bien al peronismo, porque sabemos que la doctrina justicialista cobrará la forma que sea necesaria, o que los nuevos tiempos le exijan para seguir sustentando las mismas verdades. Nosotros no somos los intelectuales del peronismo, ni estamos diciendo ¡va a venir otra doctrina ahora!. Pensamos que el peronista, el que ha bregado profundamente la doctrina justicialista no va a variar sus pensamientos y acciones. Ese es nuestro orgullo, no cambiar. Nacimos y morimos peronistas y ahí está nuestra mística. El destino de los pueblos lo determinan "los que son". Los llamados independientes, los light que pondera esta sociedad pueden elegir tal o cual gobierno pero nunca serán dueños del destino como lo proponen San Martín, Rosas, Perón. 
Volvamos al tema de la doctrina. Muchos caen vencidos sin luchar. Hay un gran número de tipos que no se han planteado, y no los entrenaron para luchar. Les hicieron creer que fácilmente obtendrían todo. En un programa periodístico pudimos ver a un delincuente que hablaba desde la cárcel. La polémica televisiva se refería a la diferencia entre duros y garantistas. Falsa polémica, porque el periodismo a priori te pone la etiqueta de duro o garantista y te larga al ruedo estructurado. Nosotros preferimos que esta discusión fuese más libre, fuese la expresión de cada uno sin rótulos previos. El rótulo lo podemos poner después para un mejor análisis. Este famoso y mediático delincuente desde la cárcel y con total desparpajo exige reivindicaciones para su sector que durante siglos de laboriosidad y sacrificios la humanidad no pudo conseguir. A mí, -cuestiona- ¿por qué me van a juzgar?. Denme buena educación, exige, buena alimentación, biblioteca, deportes, etc. Sin desconocer su condición humana y sus derechos pareciera ser que el mundo se invirtiese y fueran los hombres honestos los de conductas cuestionables ¿por qué?, si careciendo de lo mismo que él reclama acepta el desafío de la vida sin delinquir, respetando las pautas que el trabajo y su honestidad le imponen. Pero desde el punto de vista del planteo individual, la sensatez hará que no le digas a tus hijos: "mirá el Estado se va a ocupar de vos, te va a dar un sueldo, y todo lo que necesites", creándoles así una falsa expectativa, y lo que es más grave, no los estás equipando para que se valgan por si mismos, para que generen sus propias condiciones de vida.


   

Estado y solidaridad 
El Estado aún en su mayor generosidad no puede asistir a todos y en todo. Debe contribuir en construir las condiciones para que cada uno satisfaga sus necesidades. No puede ocuparse de cada uno, de su entera individualidad y destino. Rescatamos al viejo inmigrante que ya Gallego, Judío o Italiano dijo "andá a hacer la América", "estudiá y trabajá", rescatamos estas actitudes porque encerraban una gran sabiduría y un gran desafío. No esperaron que el Estado les diera todo. Rechazamos la actitud de los que esperan justamente lo contrario. El Estado lo que tiene que darnos es protección, educación, seguridad pero no puede solucionar los problemas propios y específicos de cada uno. No puede darnos alegría o ganas de vivir. La píldora de la felicidad espiritual no se va a inventar nunca. Tampoco la de la realización. Esos valores dependen del trabajo, del estudio, y del sacrificio personal. 
No debe soslayarse en estas afirmaciones el tema de la solidaridad que involucra tanto al Estado como al ciudadano común. 
"Enseñar a pescar" es una frase usada por los gorilas que así tranquilizaban su conciencia y daban la espalda a los necesitados. La solidaridad es reconocimiento de la plena humanidad de quien necesita. Conocemos a un compañero, al que estimamos, se llama Daniel Paterson y hasta hace muy poco tiempo tenía como recuerdo una campera que había recibido de la fundación Evita. No es la obtención de la campera lo que rescatamos si no el hecho que un poderoso se acuerde de quien necesita y vaya hacia él con un gesto de Amor. Ese era el espíritu esencial de Evita que contrarrestaba con la verborragia inoperante de los burócratas de escritorio. Sumemos los hospitales que hoy son modelo, la asistencia a los ancianos, los niños, la creación de escuelas a lo ancho y a lo largo del país, centros vacacionales para obreros, e innumerables emprendimientos que son la muestra inequívoca de cómo entendía el Justicialismo, la solidaridad y la justicia social. No discurramos en tonterías ¿de dónde sacan tanto gorilísmo?. Si fue el Peronismo quien puso en marcha al país. Después vinieron los que no estaban de acuerdo con nuestras cosas. Lo destruyeron todo, sin contemplación ni arrepentimientos. Este movimiento cuyo basamento emocional era el antiperonismo criticó duramente la acción social Justicialista tildándola entre otras cosas de demagógica, preguntándose el porqué de tanta inversión en lo social si se había mejorado el salario, la ocupación laboral era plena y había mejorado sustancialmente el nivel económico de la población. 
Creemos que había un estado de necesidad muy grande, y muchos criticaban a Perón porque distribuyó las riquezas masivamente. Decían los gorilas que al asumir Perón su primer gobierno, el Banco Central tenía los pasillos abarrotados de lingotes de oro y cuando fue derrocado no quedó nada. Queremos contestar esto ¿podemos nosotros padres de familia permitir que nuestros hijos pasen hambre mientras tenemos una abultada cuenta bancaria?. Perón hizo lo que debía hacer. Cumplió con el imperativo que le indicaba ese recodo de la historia social Argentina. Cincuenta años después vemos que no se equivocó, por el contrario, debemos como sociedad volver a esos viejos principios de solidaridad.

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