lunes, 13 de mayo de 2013

Capitulo 4 - Doctrina, Cuba y Fidel


capitulo 4
Doctrina, Cuba y Fidel...: ............... 65.
Filosofía y Doctrina: ...................... 67.
Religión y Filosofía: ....................... 72.
Filosofía, Masa y Pueblo: ............... 76. 


Doctrina Cuba y Fidel... 
Hace diez años cayó el muro de Berlín y Fidel sigue más vigente que nunca enarbolando sus viejas banderas revolucionarias. En todo este tiempo que Castro ha estado en el gobierno, ha educado muy bien al cubano, que mayoritariamente está orgulloso de Fidel y del Ché y de "su Cuba". 
Un partido de voley entre EE.UU. y Cuba es algo más, es un hecho digno de mirar y analizar por su trascendencia política y filosófica. 
Los Griegos generaron las olimpíadas no solamente como ofrenda para los dioses sino también como un sistema social y político para evitar las guerras y los enfrentamientos entre Estados, estrategia sabia como todo lo que hacían los griegos. Hoy convirtieron esas viejas olimpíadas en un juego de falsa fraternidad. ¡No!, convirtámoslas en una competencia dura inserta en una realidad mundial más dura y más cruda aún. Obviamente esto no va a evitar cosas mucho más drásticas y cosas mucho más crueles. Atendamos cuando, por ejemplo, los famosos Macaya y Araujo se preguntan, pantalla de T.V. mediante, ¿por qué cantamos el Himno en los partidos de fútbol? y se enredan en un sin fin de explicaciones intrascendentes. Nosotros decimos: ¿por qué no?, ¿cuál es la ofensa de que entonemos nuestro Himno previo a un partido internacional, y que el otro equipo entone su propio Himno?, ¿en qué radica el problema?, es más, ¿por qué no se entona el Himno?. Hay un plan para desnacionalizar los países, convertirlos en meros territorios, y ya sin símbolos y sin causas que defender como pueblos quedar a merced de los poderosos. 
En el último enfrentamiento deportivo Argentina-Inglaterra, en Inglaterra los ingleses se equivocaron, no interpretaron el Himno Nacional Argentino, ejecutaron la marcha de la Fuerza Aérea. Por supuesto que de esto no dijeron absolutamente nada. Pero ¿qué hubiera pasado si hubiese ocurrido lo contrario y el partido se disputaba en Argentina?. Seríamos tratados por la prensa pirata como infrahumanos. En cambio para ellos se trató simplemente de un error. Y si tenemos en cuenta que nunca se equivocan, entonces ¿por qué criticar?. Nosotros estamos de acuerdo con Peteco Carabajal cuando dice que: "los Argentinos somos los indios de ahora" ¿cuál es el drama?. Somos esto y no queremos ser otra cosa. Pero con periodistas como los que tenemos, asalariados de las grandes corporaciones no resultan extraños los ataques que aún en la liviandad de lo deportivo recibimos contra nosotros mismos. 
No es nuestra intención atacar esta noble profesión, pero no creemos en un periodismo sacrosanto que todo lo ataca, especialmente a los políticos Peronistas, denunciando a algunos y encubriendo a otros. Este periodismo cómplice de las dictaduras, empleados de los intereses antinacionales no puede teñirse de moralina y diariamente atacar con mentiras las acciones de quienes pretenden contribuir, equivocados o no, a la superación de las dificultades que como país hoy padecemos. La corrupción azota también a la actividad periodística y es el periodista el que tiene el deber inalienable de enfrentarla y vencerla, así como los políticos deben atacar y vencer los hechos y personas que corrompen la digna actividad política.


Filosofía y Doctrina 
Hay una sola filosofía. El hombre tiene la capacidad infinita de interpretar todo lo que esta a su alrededor. Si tomamos la filosofía como sinónimo de conducta, serían infinitas, acorde a la cantidad de hombres. Nosotros interpretamos que es una sola y que es tan amplia que todos somos parte de ella. Ninguno de nosotros podemos contener en nosotros mismos la verdad total y absoluta, pues somos parte y solamente parte de un todo que nos contiene. Somos a la verdad como un vaso de agua al océano. Viene a colación la ley de semejanza y de igualdad. Las cosas son semejantes. No existe nada igual, un cabello con otro cabello, una hoja de un mismo árbol, con otra hoja, etc. Esto se aplica a los hombres. Por eso no perturba al peronista decir que somos parte de una totalidad superior como es la categoría de pueblo. Esta afirmación, filosóficamente, no disminuye nuestra individualidad, al contrario la potencia porque nos hace responsables y actores de nuestro propio destino, de la búsqueda de ese algo más. 
La filosofía o el ser filosófico no se pierde en la actividad cotidiana. 
Daría la impresión, que se diluye, pero está ahí, en el campo de batalla. Si se pudiese mantener su llama prendida en todos los momentos es que realmente estamos en su búsqueda. Nos decimos a nosotros mismos: "si estoy en una mansión o en una casa prácticamente cómoda, con un sueldo asegurado o viviendo de rentas y el estomago lleno y con determinadas comodidades ¿estoy haciendo filosofía o estoy rellenando mi tiempo?". Creemos que vivimos el hecho filosófico cuando esta pregunta nos ahoga el alma, cuando la angustia de saber de dónde venimos y hacia dónde vamos se convierte en un hecho real y presiona nuestro ser. Lo que pasa es que esto a veces aparenta, y solamente aparenta, estar divorciado de la realidad de llevar el pan todos los días a la mesa. Es muy difícil que ciertas preguntas se hagan en voz alta, esto no implica que no esté la pregunta en algún rincón de la mente, en algún rincón del alma, pero es muy difícil preguntarse de dónde vengo y hacia dónde voy, si no puedo alimentar mi propia familia. Eso no quiere decir que no esté presente la filosofía y la espiritualidad que se manifiestan como tales en los hechos más aparentemente insignificantes. Entre el obrero que comparte su alimento y que no tiene mucho tiempo, o aquel cuya profesión es la de explicar las conductas humanas, entre los dos nos quedamos con las vivencias, porque la vivencia es imborrable y un argumento es rebatible. Pero una experiencia de vida únicamente es rebatible con otra experiencia de vida perfeccionada. Entonces nos quedamos con esta idea. No podemos divorciar la filosofía de la conducta. Aquel que cree que está divorciada la filosofía de la conducta no transitó el camino de la filosofía. En occidente o en muchas partes de occidente se creyó que filosofía era el desmenuzar ideas y el hacer una serie de pericias intelectuales. Esto es parte de la filosofía que en otras sociedades es interpretada no sólo como una actividad intelectual, sino también, como una disciplina integral, como sucede con el Budismo que contempla no solamente la meditación sino también la práctica de las artes marciales. Queremos rescatar aquí la filosofía, no como una abstracción del intelecto, sino como un hecho concreto y cotidiano como es el obrero compartiendo su escaso mendrugo con sus compañeros. 
La filosofía está por sobre y conteniéndolo todo. Lo doctrinario está contenido en el contexto de lo filosófico pero acorde a la realidad. La filosofía tiene que ver con la capacidad de vivir y comprender la naturaleza de la vida, la experiencia y la comprensión de ello es lo que determina el hecho filosófico. 
Uno de los hombres con el que más aprendimos filosofía, fue un linyera polaco llamado Dimitri. Había venido de la segunda guerra mundial, y le costaba mucho hablar el castellano. Lo conocimos en un taller donde nosotros fuimos aspirantes a mecánicos, galardón al que nunca llegamos. El patrón lo cobijaba en el taller con un sentido de humanidad muy grande, Dimitri se hacía entender muy poco por su dificultad para hablar el idioma. No sabía leer ni escribir, pero él no buscaba la conversación, él no iba a hacer un ejercicio de jactancia de lo que había vivido, hasta creo que le molestaba, porque su afán no era el de enseñar. Sus expresiones estaban plagadas de imperfecciones semánticas, estaban plagadas de frases entrecortadas y de oraciones aparentemente mal dichas, pero se percibía en él, el sentido pleno de la vida, lo relativo del mundo y lo relativo de una vida terrena con tanta nitidez que no eran necesarias tantas palabras para entenderlo. Él sabía, y nosotros sabíamos que él sabía. Cierta vez, cometimos la torpeza de preguntarle por qué había llegado a ese estado, él preguntó, ¿qué estado?, refiriéndose sin duda a que él no estaba en ningún estado de inferioridad, era mas libre que otros y en la incomprensión de la sociedad se alimentaba su grandeza de espíritu. No se sentía menos, siendo aparentemente menos. Nos enseñó muchas cosas. Entre ellas que la verdad no luce ni desluce, simplemente es. 
Observamos que hoy existe un mal uso de la filosofía que la aleja de lo cotidiano. Es tal vez, por la falta de una educación concreta al respecto. Estamos mirando demasiado a la tierra. No somos conscientes que tenemos vida útil, que tenemos vida promedio de sesenta años y que el tiempo cósmico es un pestañeo. Sino, miremos el chico que tiene veinte años, veinticinco años, el joven mira para atrás y parece ayer que tenía pantalones cortos, o que estaba jugando en la infancia. El tiempo nos carga de sabidurías y de experiencias, pero a la vez tiene el dramatismo de lo fugaz. Las aparentes injusticias son peldaños que nos acercan a la sabiduría. Nosotros quisiéramos llegar a una Navidad, y estar con nuestros padres, con nuestros abuelos, con nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, pero eso nunca va a ser, es terrible, eso nunca sucederá. Hay cosas en la vida que están castigadas con la palabra nunca y uno las añora. Cuántas veces deseamos volver al pasado para reencontrarnos con seres queridos y tenerlos presentes junto a nosotros. 
La realidad no permite este regreso por lo que nos quedan dos opciones: resentirnos o preguntarnos por qué pasa esto. Es muy duro porque uno sabe que determinadas aptitudes de nuestros hijos tal vez no las veremos. Es duro, pero nos obliga a madurar espi ritualmente y madurar la resignación, comprender lo complejo de la vida, y preguntarnos ¿qué salida tenemos?, y volver a hacernos la pregunta del millón: ¿de dónde vinimos y hacia dónde vamos?. No creemos en explicaciones conformistas, sino en respuestas científicas sin estar divorciadas de la fe, que es la trascendencia del alma. Nos resistimos a creer que la perfección a la que pueda llegar cualquier hombre se extinga porque no respire, o porque un músculo como el corazón no bombeé más. Llega un momento en que no interesa si es así, o no. Nosotros creemos fervientemente que es así, al punto que la afirmación de lo contrario no vulnera la verdad de este pensamiento. La muerte es el estímulo más grande que tiene el hombre como para preguntarse sobre su propia existencia. Tal vez sea el cable a tierra de la soberbia, porque llega inevitablemente sea cuál fuere la condición de cada uno. Pero la vida es un hecho absoluto, contempla y trasciende el dolor de la muerte y nos pone cara a cara con lo que es. Existe un divorcio entre la filosofía y lo material ¿entonces?. La vida en su expresión material está contenida dentro de lo filosófico. 
Si alguien quiere ser un aprendiz de filósofo tiene que saber que fuera de la vida no hay nada, como dijimos: el crimen, la traición, lo aberrante conviven con la nobleza, la solidaridad y la sabiduría, están dentro de la vida y tenemos que aprender a leerlo, no hay una fórmula. Lo material no está divorciado de lo espiritual. Tiene la connotación que nosotros le damos. Las riquezas pueden acumularse para satisfacer egoísmos espurios, o pueden servir a otros en su necesidad, si la utilizamos como un gesto de amor y desinterés por nuestros semejantes. De la filosofía nada está divorciado, excepto la necedad del hombre, no querer aprenderla o no saber interpretarla porque la filosofía todo lo abarca, todo lo contiene. La filosofía indica esencialmente nuestra posibilidad de ser, que conlleva un hacer y que no tiene nada que ver con los inocuos y recalcitrantes cuestionarios de los que "filosofan" pero nada hacen, ni son. 
Habíamos dicho que la filosofía al igual que la política todo lo abarca, que aun siendo un juego de interés entre los hombres no puede 
estar ajena a la vida. El político cabal debe tener un pensamiento filosófico real, y esencialmente debe tener una vocación de servicio. Acumular poder solo para beneficio propio es una deformación de la actividad política. Pero ese divorcio, ese peligro de deformación perturba a todas las actividades humanas, como la del médico, la del abogado, el periodista, etc. Pero el hombre está para evolucionar y la filosofía y la política son instrumentos donde trascurre parte del camino de la vida y a lo que filosóficamente llamamos evolución.


Religión y Filosofía 
Religión y filosofía van también de la mano. No son categorías enfrentadas, si la religión es lo que debe ser. Tenemos un pensamiento particular sobre esto: la filosofía contiene a la religión. En algunos momentos se podría hasta llegar a confundir. Todas las grandes religiones tienen denominadores comunes, vamos a enumerarlos: la omnipotencia, la omnisciencia y la omnipresencia, son los tres atributos divinos. Es decir es Dios en tanto todo lo puede, todo lo sabe y está presente en todas partes al mismo tiempo. Por la Omnisciencia, y la Omnipresencia se da por extensión la Omnipotencia. Todos las religiones hablan de un ser único, y todas tienen similares reglas morales. Aquellos que dieron comienzo a grandes movimientos religiosos fueron verdaderos místicos, verdaderos filósofos y santos. Pero la humanidad fue tergiversando, excusa mediante, fue desobedeciendo esos principios fundacionales, y así encontramos que hoy la filosofía es un instrumento de justificación más que de realización. 

"La religión es el opio de los pueblos", proclaman algunos. Nosotros rechazamos de plano esta afirmación. Algunas tendencias políticas, incluso de nuestro país, han reivindicado ese principio. Esta afirmación es rechazada de plano por la doctrina Justicialista que profesa justamente lo contrario, no puede ser opio, ni tampoco adormecer la conciencia del pueblo el creer en la existencia de un Ser superior ni en la trascendencia de la vida. Opio es la influencia de la moda en la conducta de la gente, es el flagelo de la droga, la ligereza de la vida moderna, el no pensar. Pero nunca la fe, la ética, la búsqueda de la trascendencia pueden ser elementos que oscurezcan la conciencia de los pueblos. La religión como opio de los pueblos es un barbarismo sociológico festejado por portadores de doctrinas insertas solamente el las páginas de los libros. 
El ateísmo es diferente. Muchas veces encontramos a ateos que nos enseñaron un poquito más de Dios que aquellos que se jactaban de un diálogo muy íntimo con la divinidad. 
Está mal confundir religión con una escuela de pensamiento.

Dios no es una persona, pero al ser omnipotente, omnisciente y omnipresente puede, obvio, manifestarse como una persona. Pero su entidad es espiritual. Para un chino tendría ojos rasgados, para un negro piel negra, etc., etc.. Entonces estaríamos ante muchos problemas, incluso la sexualidad. Por eso se afirma que Dios está más allá de la sexualidad, la trasciende, como trasciende lo corpóreo. Pero para poder identificarlo en nuestra mente finita se manifiesta como Dios padre, Dios hijo, etc., etc., es una necesidad humana personificarlo, sentirlo real, poderoso y cercano a nosotros. Como los antiguos aborígenes de América que adoraban la Pacha Mama, tan plena de divinidad, como el Jesús del Cristianismo, como el Buda de los Orientales y el Mahoma de los Musulmanes. Creemos que hay un aire de familia en todas las religiones. "El cielo" no es privativo de una sola religión, el cielo no es un lugar o un estado de ánimo, porque estaríamos eternamente supeditados a la materia y no la trascenderíamos nunca, el cielo es un estado espiritual. Lo religioso puede vivirse sincera o hipócritamente, como el ateo que puede serlo por frustración o por convicción. Los cuatro casos van a llegar al mismo lugar, que es la comprensión. La comprensión o el contacto con la verdad trasciende lo corpóreo y va directamente al espíritu como las obras de Beethoven, compuestas a pesar de su sordera, o la pintura de Van Gogh, plenas de una genialidad incomprensible desde el punto de vista de la razón. 
Cuando uno esboza un pensamiento o realiza cualquier acción, queda para siempre en ese lugar, lo descubramos o no. 
Miremos el problema de la luz. La luz viaja por el espacio. Se comprobó, o se comenzó a comprobar, que es factible que determinadas imágenes estén lanzadas al espacio por el juego de luces y sombras y que si pudiéramos viajar a un punto determinado del espacio sideral cual una reproducción cinematográfica podríamos llegar a ver cosas que han pasado en la tierra. Pero no deja de ser una relatividad sujeta al tiempo y al espacio y a la posibilidad que el hombre tiene de observar estos fenómenos. Sólo quiero destacar la trascendencia de nuestras acciones que se cargarán con más fuerza si son más nobles. Los orientales tienen un sistema de pensa xilia y la complementa. Otra escuela de pensamiento destacable pero en general defectuosamente interpretada es el yoga. El yoga, que en la voz sánscrito quiere decir "unión espiritual", se define como una ciencia para desarrollar las cualidades latentes que el individuo tiene en su ser, en busca de la unión del ser individual con el ser universal. Esta unión de lo individual y universal, esta comunión entre lo humano y lo divino se realiza a través de el yoga. Que contiene una filosofía y una ciencia. Resumiendo el yoga es un método científico de realización espiritual, "el verdadero conocimiento" que es la plenitud de la conciencia. Hay una cultura instalada erróneamente que discrimina y opone la filosofía oriental de la occidental. Esta "ligereza intelectual" propio de la ciencia occidental subestima siglos y siglos de reflexión y certezas acerca de la naturaleza del ser como lo ha demostrado la milenaria filosofía oriental. 
Pero no queremos confrontar dos culturas por un lado, cuando estamos afirmando por otro que hay una sola filosofía. Simplemente queremos rescatar la importancia del pensamiento oriental en el desarrollo espiritual de la humanidad. 
Todas las filosofías como las religiones contienen distintos aspectos de una misma verdad. Por ejemplo el Musulmanismo, como lo dice el Coran, acepta a Jesús como un profeta. Toda las religiones, implícita o explícitamente contienen las mismas pautas o signos que igualan al hombre en su búsqueda de trascendencia. Cada religión pone el acento en un punto que lo diferencia de otro: el Catolicismo en el amor al prójimo, el Musulmanismo en su condena a la diferenciación por el color de piel (el primer discípulo de Mahoma fue negro), el Budismo, en la comunión con el creador Samahdi: Estado de súper conciencia que deviene de la comunicación del hombre con el espíritu creador. Pero todas y cada una son senderos de un mismo camino. 
Los occidentales tenemos la tendencia a lo retórico de la filosofía, a su aspecto intelectual y no a su práctica y ejercicio. La conducta (las acciones que producimos en nuestra vida) están alejadas de los princi pios filosóficos que intelectualmente pregonamos. Esta contradicción entre la filosofía y la conducta, entre la religión y el estilo de vida se ha ahondado más profundamente en estos días. Poco se condena a las relaciones extra matrimoniales siendo la nuestra una sociedad católica y apostólica y siendo también el matrimonio un sacramento de nuestra religión. Esta es una muestra del divorcio que hay en nuestra cultura occidental ente la religión y la ética. Pero no debemos callar, debemos expresar nuestros pensamientos enérgicamente porque el miedo es la puerta del fracaso. Debemos, como los orientales, incorporar la religión a nuestra vida social, a nuestras pautas de conducta. En síntesis: no podemos pensar en una sociedad mejor desde el pensamiento débil desprovisto de fe, sino que, al contrario, es necesario ejercer desde la más importante hasta la más insignificante acción, la ética que conlleva la religión que enseñamos a nuestros hijos y que decimos abrazar. 
Filosofía, Masa y Pueblo 
La filosofía, como nos enseñaron en la escuela, es la madre de todas las ciencias, el por qué y el para qué de las cosas. El tema del por qué, qué es el por qué, la idea motivadora, la idea inicial, es sin duda la idea rectora del por qué, del por qué hacemos, hacia dónde nos dirigimos. La filosofía es muy simple, pero a la vez compleja. Es la búsqueda de ese destino que el hombre tiene de trascendencia. Es el por qué y el para qué nos movemos. Podemos tenerla en forma consciente o inconsciente. Pero es la búsqueda de esa esencia, es la búsqueda de esa motivación interior lo que al hombre lo hace trascender. 
El hombre siempre mezcla lo divino con lo material. En una reunión con algunos seminaristas, había uno de ellos que criticaba mucho al pecado y a los supuestos pecadores, "sus semejantes". Un superior le dice:- "en tú interior está en estado latente lo peor del hombre de todos los tiempos, el máximo pecador. Así mismo vos tenés adentro también la gloria más grande y posible para un hombre en toda la historia de la humanidad. Los dos extremos de la conducta humana, la gloria y la miseria, el desinterés más noble y perfecto hasta la acción mas vergonzosa y aberrante están dentro de cada uno de nosotros". Esa idea filosófica creemos que es real y nos llama a la reflexión, a no diferenciarnos tanto de los demás. El problema de empezar a hilar cosas de filosofía es que la búsqueda del por qué, el por qué existo, el cómo existo, dónde voy, de dónde vengo, puedan traducirse en conductas que contemplen también las otras vertientes que tiene esta ciencia. Suena muy aparatosa la frase en relación a la realidad que hoy vivimos. Desde todo punto de vista, la realidad social, la realidad económica, la realidad cultural, no sabemos cómo lo viviría la persona común si se interrogara, cuál es su quehacer filosófico. Sin duda lo tiene. Acá se plantea una gran diferencia entre lo que un individuo cree ser conciente, lo que hace o creé realizar y entre la acción misma. Hay cosas que se proclaman y no se viven y hay otras que tal vez son muy importante vivirlas y no proclamarlas. La persona del interior tiene una filosofía de vida como comúnmente se dice, tiene sus pautas que lo hacen reportarse a conductas, a educación, a parámetros culturales muy nítidos. Ahora llegamos al absurdo de que sea Greenpace quien nos tenga que enseñar que es la comunión con la naturaleza. 

En el año 1952 los norteamericanos invaden Japón, cuandoJapón aún vivía aferrado al código del Samurai. Cuando Japón es invadida por tropas enemigas el noble Samurai enfunda su catana, su arma de guerrero y dice: "vamos a tener que adaptarnos a los nuevos tiempos, a las nuevas armas como son las armas de fuego". Después vino Pearl Harbour. ¿Qué estuvo primero?, no sabemos. Tal vez haya alguna asociación más romántica a la que tuvo el Samurai. Pero no creo que sea la adoración al oro y al billete de banco que tienen los norteamericanos. Pienso que uno se identifica con sociedades y con conductas. La persona común vive como puede vivir, con sus realidades, con sus hechos cotidianos, pero nadie puede impedirle que sueñe. No tomemos la grandeza de un hombre por sus emprendimientos materiales, sino por sus sueños, e ideales. 
El hombre no es masa porque viaje abarrotado en trenes o colectivos, todo lo contrario. Son los sueños, la lucha, los objetivos trascendentes los que le dan al hombre Ser y dignidad. Tenemos la obligación de pensar en el otro como pensamos de nosotros mismos. Doctrinariamente el peronismo sustituye la palabra masa por pueblo, ningún justicialista desconoce esa diferencia. Es muy difícil dar rigor filosófico o rigor etimológico a las palabras que utilizamos en la vida cotidiana. Desde un balcón o de una trinchera a modo de arenga podemos decir: "¡Destruyamos la oligarquía!". Sabemos que no podremos destruirla. Pero es un sentimiento, es una idea, como la de reivindicar al pueblo por sobre las minorías selectas. ¿Cómo vamos a destruir una idea?, ¿cómo vamos a destruir una actitud romántica como es la de atacar el egoísmo y abrazar una conducta in-egoísta?. Cuando hablamos de masa los

Capitulo 5 - La Globalizacion



La Globalización: ........................... 81.
Superación y Voluntad: .................. 86. 

La Globalización 



Cuando se esbozó el proceso de globalización aparentemente era para beneficiar a los pueblos de los países que se suscribieran en esta suerte de convenio. El general Perón hablaba de regionalismo y decía que el proceso de la evolución de los pueblos y de las naciones comenzaba con la regionalización y seguía con el continentalismo para luego desembocar en el universalismo.
Como vemos es una idea política y filosófica muy completa. A priori la globalización parecería ser que estaría enmarcada en este proceso. Pero como tantas otras cosas en la práctica da la impresión que no ha sido otra cosa que el ejercicio de la injusticia de los poderosos hacía los débiles. Concretamente nos estamos refiriendo a la Argentina, ¿en qué nos hemos beneficiado?, ¿en la migración masiva de industrias y profesionales que continúan desmantelando la estructura social de nuestra población?; entonces estamos administrando y profundizando la pobreza y la miseria, ¿para esto es la globalización?. Indudablemente no es la idea rectora. Nadie puede estar de acuerdo con esta idea.
Nosotros tenemos que suscribirnos a toda suerte de convenios nacionales e internacionales que nos convenga como nación, como comunidad. No debemos formar parte de toda asociación que no nos convenga por más que lo impongan de algún modo los poderosos. Consideramos que la globalización fue una idea torpe, primaria, de aquello del universalismo. Dentro de ese contexto lo podemos aceptar, como un ensayo que tuvo la humanidad como tantos otros ejercicios de acercamientos a las verdades. La globalización es una manifestación primaria de universalismo, solamente en ese contexto reiteramos lo podemos aceptar. Creemos que tiene que ser mejorado por un convenio que sea útil a nuestro pueblo porque la globalización está enmarcada en una pauta totalmente económica.
Una característica generalizada de esta globalización son por ejemplo, los salarios ínfimos, paupérrimos que "permite" la radicación de las grandes industrias internacionales. Así los pueblos que lograron convenios de trabajo más dignos se ven perjudicados.
Los países poderosos son los que van a distribuir la materia prima existente y por supuesto le van a dar apoyo tecnológico a los pueblos pobres que están pasando por estados de pobreza extrema, y que aceptan sin ninguna restricción las condiciones de los países patrones. ¿Qué hay con el resto de los pueblos que alcanzaron determinados niveles tecnológicos e industriales?, que por su nivel de salarios, por su nivel de conciencia social, de conciencia sindical se van a ver perjudicados. La globalización en este sentido va a igualar hacia abajo. Un ejemplo de este fenómeno son los productos asiáticos que no permiten competir de ninguna manera a la industria nacional. Eliminaron la industria textil en Argentina, perjudicaron la industria automotriz, perjudicaron también al agro.
¿En qué nos está beneficiando la globalización?. La globalización pareciera ser un moderno y actualizado ejercicio de dominio mucho más profundo de nosotros.
El planteo de la globalización es comercial. Las ideas planteadas por Bolívar, San Martín, Rosas y Perón fueron ideas políticas y filosóficas. Cuando esbozamos la definición de Nación solemos decir: "que la nación es el conjunto de individuos que tienen un mismo origen, tienen una misma lengua, que tienen una misma raíz histórica, que abrevaron en un mismo pasado y que también están comprometidos en un presente y más aún, se proyectan con un futuro en común". El pasado lo hace su idea religiosa, sus pautas sociales, sus mismos próceres, su lengua, sus hábitos, sus costumbres, su folklore. Nosotros podemos valorizar que toda Latinoamérica a excepción de Brasil tienen el mismo idioma y fueron alguna vez virreinatos del Río de la plata, virreinato del Alto Perú. De manera que aquellos que nos han colonizado tenían el mismo idioma, la misma religión. Es más: nosotros pertenecemos a este tercer mundo que no deja de existir y que tiene necesidades en común. Creemos que fuimos desde el comienzo explotados por los mismos Imperios. Seguramente también tenemos un destino en común. Aquí, aquello de "divide y gobernarás" ha sido muy bien aplicado por EE.UU.
En principio, Norteamérica habla en su totalidad el ingles, hablan un mismo idioma social y político y conforman un país. Nosotros, ¿porqué no podemos conformar un sólo país?. Creemos que lo que más interpreta la unidad mencionada es el nombre de Confederación Sudamericana, porque hay intereses de por medio y fuertes vínculos culturales e históricos. Bolívar y San Martín ya hablaban de esto. La gran confederación Sudamericana fue el sueño más profundo de Perón, es decir, unir a Latinoamérica, volverla poderosa y soberana.
La Fuerza Aérea Argentina, por nombrar algo que nos viene a la memoria, realizaba gratuitamente el mantenimiento de los aviones bolivianos. En varias oportunidades envió trigo a Bolivia sin costo alguno, como así también hubo gestos similares con el Paraguay, es decir que la idea estaba y sin duda el liderazgo debía ser de Argentina. Esto molestaba mucho a los países del norte. En un documental sobre Malvinas pudo leerse una frase muy significativa: "¿tal vez no sigue siendo la gran pelea del norte contra el sur?". Evidentemente hay una connotación de norte-sur que tendríamos que rever porque se avanza hacia el universalismo y el destino de la humanidad no se puede detener.
También están los intereses de los países y es ahí donde cobra forma el nacionalismo. El nacionalismo bien entendido no tiene que ver con un partido político, ni con ningún sector en especial, tiene que ver con la nación. Cuando decimos nación no estamos hablando de dos o tres edificios y algunos sillones para los cargos. Estamos hablando de un pueblo: del pueblo que está detrás de su realización como nación. Estos intereses no pueden ser negociables.
Suscribámonos a la globalización o a cualquier otra pauta internacional entre otros pueblos siempre y cuando nos convenga. Si nos tocara perder una vez, para luego poder ganar definitivamente es posible entenderlo, pero, ¿porqué siempre tienen que perder los mismos a lo largo de tantos años de fracasos?.
Si hubiera una confederación regional latinoamericana la capital sería Argentina. San Martín podría haber gobernado los destinos de Perú, Chile, Bolivia o de Uruguay y de Argentina. Tenía un idea libertadora realmente. San Martín el padre de la patria, cumplió el rol que históricamente le fue asignado. Nunca lo obnubiló el prestigio que le dio su misión libertadora. En cambio, hubo otros que se convirtieron en patrones de los países liberados. Estos pueblos sólo cambiaron de dueño.
Hay dos referencias históricas muy importantes, una es el nacimiento del Peronismo. Ningún otro país latinoamericano tuvo un movimiento autóctono político como el Peronismo. Otra cosa muy importante y más reciente es la guerra de Malvinas. A nosotros nos han descalificado permanentemente: entre otras descalificaciones la de ser "muy europeizados". Tal vez las criticas son digitadas, no son sinceras. Pueden decirnos de todo, pueden criticarnos por este hecho, pero las realidades, los rumores y las campañas están aplastadas por el peso de la realidad. La realidad irrefutable fue que Argentina combatió con Inglaterra por su soberanía sobre Malvinas. México entregó gran parte de su territorio a EE. UU., no lo volvió a reclamar, España nunca combatió por el Peñón de Gibraltar, Italia nunca sacó de Sicilia las bases militares norteamericanas. Nosotros, sumamente criticados por los enemigos de adentro y de afuera, con un gobierno ilegitimo como lo fue el de Galtieri reclamamos ante una potencia mundial lo que por derecho nos pertenece. El pueblo se encolumnó detrás de la causa Malvinas y combatimos por lo que aún sigue siendo una causa nacional de la cual participa en pleno el pueblo Argentino.
Un nombre insoslayable en nuestra búsqueda de ser como nación es el de Don Juan Manuel de Rosas. Rosas era el presidente de la Confederación Argentina. Su idea era el respeto a los caudillos locales, a los caudillos que estaban distantes. Existía el respeto por caudillos de otras latitudes que otrora conformaban la Republica Argentina. En la Confederación Argentina la idea era mucho más abarcativa pues comprendía todos los virreinatos. La idea era conformar una zona fuerte de criterios y objetivos similares. La fortaleza de la región era el valor o la característica que no debía faltar pues permitiría la sobre vivencia ni más ni menos ante cualquier conflicto de intereses con otra nación ante el paso del tiempo. ¿Porqué no imitamos a San Martín, a Rosas y a Perón o a otros caudillos y héroes que dieron identidad a muestro país y nos potenciaron como nación?. No podemos conformarnos con ser mediocres, con ser "más o menos", o lo que es peor, con ser satélites de los poderosos. Aquí cabe reiterar que son los símbolos los que en la vida diaria nos hacen pertenecer a determinado grupos. Esos símbolos, como dijimos anteriormente, son los que dan el perfil de los pueblos que integran una nación.
Para abrazar un sincero universalismo tenemos que partir de una identidad nacional concreta y real, sino incurriríamos en un falso universalismo. Seria despersonalizarnos, alterar nuestra identidad. En esta línea de pensamiento, la ser nosotros mismos, debemos buscar el sustento de todo aquello que promueva nuestra identidad. El uso de los símbolos ayuda a este objetivo. En este aspecto el Peronismo ha sido muy característico. Su identidad esta muy entrelazada con su simbología: las banderas, los próceres, los escudos, los mártires y héroes son el distintivo que nos diferencia profundamente de otros movimientos políticos, muchos de los cuales por carecer de sustento y símbolos terminaron traicionando la doctrina que decían profesar.

Superación y Voluntad 

Podemos hablar un largo rato sobre este tema. Sabemos que la voluntad existe, la capacidad de planear también. Pero tiene un orden y una prioridad, esa prioridad es la voluntad. Si nosotros tenemos el deseo en primera parte de cambiar nuestra realidad personal, grupal o comunal y ese deseo se convierte en algo suficientemente grande como para motorizarnos es ahí donde "juega" la voluntad y la convicción. Cuando podemos accionar la voluntad despierta sistematizamos el esfuerzo, y por medio del esfuerzo, podemos cambiar la realidad. Cabe mencionar a un poeta que en otras latitudes hubiera podido ser más galardonado, hablamos de Pedro Bonifacio Palacios "Almafuerte", cuando dice: "no te des por vencido ni aún vencido, no te sientas esclavo ni aún esclavo, y puesto el espolín piénsate bravo, y no pidas cuartel ya mal herido", y dice al terminar el poema, "todos los incurables tienen cura cinco segundos antes de la muerte". Esa idea de que todos los incurables tienen cura cinco segundos antes de la muerte, es una receta espiritual. Observemos que está enmarcada en la percepción de un poeta y no en una religión, lo que la hace más abarcativa aún.
Concebirlo, sentirlo y tener la voluntad para plasmar esto como una realidad, es lo que lo hace posible. Ahora podemos analizar hasta qué medida la realidad se puede trastocar o no, y la pregunta que corresponde es: ante la duda, ¿vamos a esperar que las cosas materiales, que la pobreza, lo vulgar nos aplaste nos arroye? o en caso contrario, ¿vamos a compartir con nuestros semejantes la idea de que todos los incurables tienen cura cinco segundos antes de la muerte?.

Sin duda en política siempre decimos con cierta convicción que no hay que ir más abajo que las utopías. A veces sabemos que son muy difíciles de aplicar pero también decimos que una doctrina o una persona que no tenga sueños utópicos no vale la pena que se coloque frente ninguna empresa. De nada sirve que tome un micrófono, o que escriba un renglón. La necesidad de abrazar las  utopías es sustancial. El criterio que tenemos que usar para ser partes dignas de gente que milita con la doctrina justicialista es abrazar y hermanar este pensamiento con nuestra acción cotidiana. En definitiva el hombre es un ser perfectible, y la idea es ir tras esa perfección. En términos políticos es mejorar la condición de vida de los demás, en términos sociales es el compartir, en términos intelectuales es el afinar la puntería para saber dónde tenemos que atacar, y cuál es el enemigo que tenemos que superar o destruir. El objetivo sigue siendo el mismo: un pueblo feliz, una nación soberana, un hombre que se realiza en una comunidad organizada.


Capitulo 6 - La militancia


La militancia
Toda doctrina, toda escuela de pensamiento tiene adherentes o simpatizantes. El movimiento Nacional Justicialista lleva a lo largo de su historia innumerable cantidad de militantes, de personas que han abrevado en su doctrina y que generosamente han dado su tiempo, y en muchos casos, más aún, su vida, en pos de un sentimiento y de un ideal comunitario surgido en la Argentina a partir de la presencia de Perón y Evita.
La historia Peronista se ha nutrido de la generosidad de sus militantes.

Los militantes de otrora estaban motivados por ideales, por una acción desinteresada. El paso del tiempo, el materialismo que fue enquistándose cada vez más en la sociedad, ha hecho que en apariencia, y sólo en apariencia, esta raza de militantes desaparezca. En realidad no desaparecieron. Se vieron tal vez tapados por pequeños y ocasionales grupos con una gran dosis de egoísmo que han colocado una tarifa, un precio al servicio de la política, o al servicio de determinadas candidaturas, o de intereses concretos y personales. La actitud del militante es una actitud contraria al interés egoísta, es una actitud contraria al arancelamiento del líder barrial, o caudillo barrial, la actitud militante es la solidaridad del vecino con su semejante. Esta generosidad de militante se antepone al planteo de un mundo tan materialista, se antepone a una época donde sólo importa lo que se "tiene".

Muchos dirigentes cuando acceden a un espacio de poder, se nutren más por aparatos arancelados que por la actitud sincera y militante de aquellos que generosamente otorgaron su trabajo, su sacrificio y su tiempo al Movimiento Nacional Justicialista. Esto es parte de la decadencia de la política en general y de la sociedad en cuanto a la actitud desinteresada que deben tener los que se entregan al quehacer político de todos los partidos.

En nuestro Movimiento, específicamente el Movimiento Nacional Justicialista, la actitud militante está viva. Basta con concurrir a cualquier acto político en cualquier rincón del país para tomar conciencia que la evocación de Evita y de Perón son evocaciones sinceras que nacen del corazón de la gente más simple. Hay allí un sentimiento vivo en cuanto a las valores que nuestro movimiento ostenta. Deberíamos cambiar en realidad el ángulo con el cual miramos la actitud de los demás. Tenemos que valorar más las actitudes sinceras, que a veces no son tan pomposas, y que no por simples dejan de estar llenas de amor y solidaridad a nuestros semejantes. Esta actitud militante es la que sostiene la doctrina y la que debemos rescatar.
Las antiguas unidades básicas eran centros solidarios de asistencia al necesitado. La figura, que sin duda, refleja cabalmente la actitud militante dentro del Peronismo, es la figura de Evita. Lo es por las características que tuvo. Fue una legitima representante de los más necesitados por su historia de orfandad, por su historia de suma pobreza. Tuvo enfrente determinado sector de la sociedad que la combatió y la sigue combatiendo aún. Por cosas del destino tuvo que tutearse con el poder al contraer matrimonio con el general Perón. Luego ya instalados en el poder, ella se mantiene esquiva y al margen del efecto contaminante que el poder conlleva. Evita dejó al Peronista, y a la gente en general, a aquel que sabe ver con imparcialidad lo que sucedió, dejó una bandera hoy insoslayable en la lucha por la justicia social. No se contaminó con el poder, porque no contaminarse con el poder no es seguir vistiendo harapos o un calzado deteriorado, sino que su espíritu y su alma siguieran vinculadas y comprometidas con los que más necesitaban. En todas los años que Evita se tuteó con el poder, lo utilizó para reivindicar a los marginados o despreciados sociales. Lo hizo de la única manera que se puede evitar que el poder corrompa, es decir apasionadamente, incondicionalmente.

Cuando comenzamos a medir hasta dónde hay que dar, cuando comenzamos a medir hasta dónde llega la generosidad, cuando cuantificamos la necesidad del otro tal vez sin querer, estemos dando paso a una especulación y de la mano de la especulación a la corrupción. El corromperse interiormente, es pasarse, como diría Evita, al bando de los enemigos o despertar el oligarca que todos tenemos adentro, como  también solía decir. Nosotros creemos que Evita dio justamente todo lo que tenía desde el poder para compartirlo con los que más necesitaban, de una manera obsesiva, de una manera fanática. Para nosotros el Peronismo reivindica esa manera o esa forma de vivir; porque lo otro, la antítesis, es dosificar el tiempo y ¿quién tiene la autoridad moral para decir cuántas horas tiene uno que dedicarse a los demás?, ¿cuántas horas tiene que dedicarse a la Familia?, ¿cuántas horas tiene que dedicarse a leer?, o ¿vamos a creer que es verdad esa estupidez de ocho horas para descansar, ocho horas para trabajar y ocho horas para divertirse?. Los Peronistas no somos androides, hay un problema de cantidad, y hay problema de calidad también en el tiempo.

Una de las cosas que también entregó Evita en forma incondicional, fue su tiempo. Su tiempo y su contacto con los que más necesitaban, ese cable a tierra que nunca perdió, ese espejo o ese mirar a los necesitados o mirar a la pobreza donde constantemente pareciera que vio su propia vida a la que nunca la divorció de su historia y de su pasado. Por eso pensamos que nunca entregó su tiempo y su confianza nunca se relajó con otras clases sociales, y siempre huyó del egoísmo de la oligarquía, lo enemigo de lo popular.
Su muerte prematura, su incondicionalidad para con los "cabecitas", para con los que mas necesitaban; su incondicionalidad para la gente del interior; para con los simples de espíritu; su incondicionalidad con Perón; y con la revolución Justicialista; la hicieron ni más ni memos como el Peronista la siente: La jefa espiritual del Movimiento Nacional Justicialista, sentimiento que hoy perdura y se proyecta en el horizonte de la revolución Justicialista. La disyuntiva Perón o Evita, es un tontería que el Peronista nunca tuvo como opción, es otro invento de los que especulan, y hablan lo que no comprenden, porque comprender el fenómeno Peronista "desde no ser Peronista" es casi imposible. Por eso es muy difícil opinar sobre el Peronismo sin serlo, sin sentirlo, o sin haberlo vivido.
El Peronista también dice que siempre votará al peronismo, porque concibe una fidelidad con la memoria de Perón y la memoria de 
Evita, con la memoria de nuestros héroes y de nuestros mártires que va más allá de una coyuntura política. Siempre hemos tratado de ser amplios, de comprender otros pensamientos, pero también es cierto que la conciencia de nuestra historia, la vigencia de nuestros lideres, Perón y Evita, nos ha marcado de una manera indeleble, por esto tenemos la convicción de que: "el peor de los nuestros" es superior "al mejor de ellos". Es algo que se lleva muy adentro, y además hay un sentir de fidelidad con nuestra historia. No votamos una coyuntura, siempre votamos al Peronismo, eso también lo transforma en invencible.
No vamos a cambiar de idea. No nos importa si muchos Peronistas se convirtieron en insensibles, o si muchos gobernantes fueron Peronistas y dieron la espalda a la doctrina de Perón y Evita. Nos afecta ¡si!, pero no van a quebrar nuestra voluntad de continuar amando este movimiento. No vamos a abandonar el partido Justicialista. No vamos a crear un nuevo partido, aún tenemos mucho que profundizar, mucha riqueza que descubrir, que develar en nuestra propia doctrina como para intentar descubrir "algo nuevo" pero vacío de historia y de sentimiento.

"El cambio" es una actitud liberal de los que pretenden darle un portazo a la historia, a la mística de un pueblo. Son los abanderados de la modernidad que buscan en otras playas las bendiciones que desprecian en su propia tierra. "Cambio" como actitud social es una palabra banal. Nosotros, los Justicialistas, preferimos palabras como revolución, evolución, transformación, palabras mucho más profundas que "cambio". "Cambio" no es un objeto que sacamos de un lugar y lo ponemos en otro. Lo que nos hace peligrosos para los Imperios y para la Oligarquía es que nosotros no cambiamos de idea. Por más que en infinidad de libros, de documentales, en películas dirigidas por directores ingleses, en que se nos otorga el mote de fachos, nazis, y demás estupideces, seguimos manteniendo nuestra identidad, nuestra idea de justicia, de libertad y soberanía que nos vuelve peligrosos a los ojos de los que dominan el mundo. Esto, es el ¡Ser Peronista!, y como tales transferimos ese sentimiento a nuestros hijos. Esta propiedad de sentimiento y de transferencia Peronista está viva y vigente en el interior de la provincia de Buenos Aires y en la gran mayoría del interior de las provincias Argentinas. No es casual que en las grandes ciudades o capitales, gane el radicalismo y la alianza o triunfen electoralmente otras posiciones políticas vecinales. En los lugares donde la tradición está más presente, en las regiones rurales, como en los grandes conglomerados conformados por hombres con raíces en el interior, el Peronismo es fuerte y se sigue imponiendo sin dificultades como mayoría.

Nosotros tenemos que reivindicarlo, debemos tomar de las grandes urbes lo positivo, pero no comprar la actitud liberal que venden los shopping, la moda, y que nos alejan del otro, de su valor como persona, de sus expectativas, de sus sueños y sus carencias, para convertirnos a todos en una gran masa consumista barnizada de progreso cultural.

La peligrosidad, insisto, del Peronismo para el enemigo de la Nación, es la conciencia de que a pesar de los errores, a pesar de los que se han servido de nuestras banderas por apetencias personales, busca el bien común, enaltece lo humano por sobre el bien material, privilegia la justicia por sobre el progreso, y desea la felicidad del pueblo por sobre el interés de los Imperios.

Sin duda cuando hablamos de que el peor de los nuestros, es superior al mejor de "ellos", estamos refiriéndonos al verdadero Justicialista, no aquel que aparentó, o se infiltró en nuestras filas como ocurrió en otras oportunidades. No obstante han aparecido vistiendo o aprovechando las bondades de nuestra doctrina, de nuestros símbolos o de nuestros triunfos electorales. Nuestra mayor eficiencia es nuestro alto índice de fidelidad al partido, inigualable en la historia política Argentina. En la actualidad las encuestas reflejan que el mayor índice de fidelidad a un partido político, lo tiene el justicialismo. Esto es cierto y constituye nuestra peligrosidad, porque a pesar de las campañas que se han hecho atacando el Peronismo, seguimos teniendo el boca a oído, seguimos teniendo cultores de nuestra doctrina, y de nuestra forma de vivir que va pasando de generación en generación porque cuando un Peronista lo és con todas las letras, es muy difícil que se aleje del partido, por coyunturas electorales.

Mucha gente de la alianza dice: "El Peronismo no nos dio un lugar". El lugar se gana, se pelea. Ante la derrota circunstancial esperaremos trabajando por la victoria. Siempre algo se puede hacer desde adentro. Si por cada inconveniente intentaramos fundar un nuevo partido, desde ese criterio, según los cultores de la separatividad, tendríamos que fundar un país nuevo o una nueva familia, etc. ¡No!, no es así. Uno tiene que asimilar, y mejorar la realidad que nos circunda, tomar conciencia y valorar lo que uno tiene para poder perfeccionarlo. Evita en este sentido nos mostró la iluminación no la ceguera del fanatismo. Fanatismo es una palabra mal conceptuada. Puede ser un fanatismo inspirado en el rencor, en el egoísmo. Pero, cuando el fanatismo está de la mano del dar, de la pasión, de la solidaridad, de la convicción, se convierte en algo hermoso, algo digno. Los santos de alguna manera fueron fanáticos por el bien. El fanatismo de Evita no fue para acumular riquezas personales. El fanatismo de Evita fue para que el tiempo le alcance para poder seguir rescatando gente de la necesidad. ¿Cómo podemos criticar ese fanatismo?. A ese fanatismo: ¿se le puede oponer la equidad del que necesitaba más de ocho horas para descansar?. Entre una y otra cosa, está claro por lo que nosotros optamos. Optamos por el aparente fanatismo desmedido que tenía como objetivo el dar y el compartir. Aquel fanatismo que tuvieron los pilotos Japoneses con el Banzai, los Kamikazes fue por su país y por su patria. Ahora bien, cuando ese mismo acto heroico que se tildaba de fanatismo ciego y cruel, lo hacen las potencias que ganaron la guerra, entonces sí era oficialmente un acto heroico y digno de estatuas, medallas, etc. En este caso parece ser cierto que la historia la escriben los que ganan.
Evita fue una cultora del dar, una apasionada de la causa nacional, de los más humildes y necesitados. Su acción social marcó espiritualmente el sendero de los militantes. Si el militante se tiene que formar, debe inspirarse en un marco de referencia que sin dudad es Evita. Perón era un estratega, el origen de nuestro movimiento ni más ni me nos.
Nosotros debemos comprender también que lo eleccionario, es decir, la circunstancia de enfrentar una elección es coyuntural, porque si el político o el militante se obsesiona por el triunfo electoral puede sin quererlo dar la espalda a la identidad que nos dio origen. Si vemos a través de las encuestas que es lo que la gente quiere escuchar, estamos dando un portazo a la doctrina. Nosotros tenemos que saber explicar e imponer cuáles son los valores del Justicialismo. A veces nos hemos equivocado, y hemos colocado el carro delante del caballo. Hemos ido detrás del triunfo electoral, sin ir detrás de la convicción para imponer nuestros ideales.

No pensemos en perder o en ganar, porque sería negativo ganar dando la espalda a la doctrina, a nuestros ideales, seria, reiteramos, un ejercicio negativo. Pero perder una elección y ser coherente con nuestra doctrina nos va a llevar tarde o temprano a la victoria. Entonces tenemos que dejar que los ejercicios de depuración social y depuración de políticos se cumplan. Tenemos que ir a la lucha electoral, tenemos que ir a la batalla cotidiana teniendo conciencia de cuáles son nuestros valores sin esperar que una encuesta o un centro de opinión nos diga qué quiere escuchar la gente, o determinadas "mayorías" sobre tal o cuál tema. Uno de los problemas que condiciona la actualidad de los políticos, es que opinan de acuerdo a lo que les parece que la gente quiere escuchar. El debate entonces, es un debate estúpido, de sordos, porque nadie dice lo que piensa. A nadie se le escapa que la prensa tiene una intencionalidad y que está dirigida hacia determinados objetivos, pero nadie lo dice porque el que lo entrevista es un periodista. Temen por lo mucho que tienen que perder. Sólo dicen: "que loable, lo suyo señor periodista". Hay periodistas que son loables y dignos de ser admirados, pero también hay periodistas despreciables, como abogados, médicos, o militares, y políticos, que desvirtúan la nobleza de cada actividad. Muchas empresas multinacionales y los grupos periodísticos que la representan tienen una intencionalidad. No pretendemos que las multinacionales a las que el Justicialismo siempre enfrentó reivindiquen nuestra doctrina. No estarán de acuerdo con nosotros porque dependen de otros intereses. Nosotros tenemos que prepararnos para nuestras contiendas electorales de cara a nuestra doctrina, de cara a nuestro compromiso histórico, y a nuestro deber de justicia social. Lo demás es relativo, porque insistimos, si triunfamos en una elección y nos equivocamos en nuestra forma de gobernar y le demos la espalda a nuestra historia, a nuestra doctrina, esa aparente victoria se convierte en una vergonzosa derrota. Por el contrario, perder a veces, pero siendo coherentes con nuestro dogma hará que tarde o temprano nos acaricie la victoria.

Hablábamos recién de corporaciones periodísticas. Es muy distinto el pensamiento de una empresa, o de una gran corporación internacional, que activa una empresa periodística local que sostiene lo contrario a nuestra doctrina, a nuestros ideales, lo contrario a nuestros ideales, son sus intereses. Estas empresas, como toda empresa nada más que en el rubro periodístico, tienen objetivos. El primer objetivo es ganar dinero. Junto con el dinero deviene el poder que esto implica. A veces con el poder y el dinero pasa como con el huevo y la gallina, no sabemos qué es primero, si el poder otorgó el dinero, o si, a través del dinero que se fue acumulando con el poder se acumula más poder aún. El tema pasa por comprender que muchos de los programas periodísticos no están defendiendo ideales ni son sinceros en su apreciaciones, sino que están defendiendo intereses. Estos intereses tienen que ver con los capitales, con el dinero y con los objetivos que estos grupos tienen en si. Si muchas de las cadenas periodísticas están asociadas a intereses del primer mundo, a los países del norte, va a ser muy difícil que reivindiquen al peronismo, que reivindiquen nuestra doctrina y nuestra nacionalidad, porque si reivindicaran estos valores, estarían obrando y actuando en contra de sus propios intereses. Por ende, lo expuesto en los periódicos no siempre reflejan la sinceridad de un pensamiento al que nosotros respetaríamos con sumo agrado, haciendo gala de un verdadero, pluralismo, y teniendo conciencia que no todos podemos ni debemos pensar igual. Lo que si atacamos es cuando alguien expresa pensamientos que no están nutridos en la sinceridad, o no están nutridos en la óptica de sentir y de apreciar la vida desde un parámetro distinto, sino que más bien estos pensamientos están totalmente subordinados a intereses. Cuando los pensamientos están subordinados a intereses, no son pensamientos, son una serie de artilugios eventuales, son una serie de falacias, una cantidad de ocurrencias de falsos ejemplos, de pautas publicitarias que atacan un pensamiento, una doctrina, que atacan un criterio. Cuando el Peronismo y la doctrina justicialista defienden los intereses de la nación, lo hace frente a esta corporaciones de prensa locales cuya central esta a una latitud, y a una longitud muy lejana a la República Argentina. En esto debemos tener especial cuidado y comprender que los grandes medios de prensa muy difícilmente sean aliados del Peronismo, porque defienden intereses distintos y en la mayoría de los casos opuestos.


Capitulo 7 - Ética y Humanidad


Pedro Bonifacio Palacios: "Almafuerte". 

Todos tenemos nuestra atracción con lo que leemos y lo que queremos comprender, compartir y convivir. Siempre hemos pensado que uno de los poetas, o escritores más grandes de nuestra Nación es Almafuerte, es decir, Pedro Bonifacio Palacios. 

Comparando algunos de sus escritos surge el nombre de Kipling Rudyard. Kipling Rudyard había hecho una opción de vida en su momento abrazando la cultura de la India y desechando la británica. No obstante los británicos reivindicaron su obra literaria llevándola a un importantísimo sitial en el universo de la literatura sajona. Kipling Rudyard fue verdaderamente optimista. Su apuesta fue buscar el significado y develar: ¿qué era el Ser?, o qué significaban los valores sustantivos del Ser humano. Este parece ser el punto de coincidencia con Almafuerte. Almafuerte dice: "no te des por vencido ni aún vencido", trata de bucear en el origen de la voluntad, de la capacidad que tiene el hombre de imponerse a su medio, de imponerse a las limitaciones que justamente pretenden eso, limitar y de estrechar su dimensión humana. 
También Almafuerte es un cultor en decir lo que siente, en esgrimir su pensamiento sin que le importe a quien molestaba. Es, por sobre todo, conmovedoramente fiel asimismo. 
De todos modos lo importante de Almafuerte fue la virtud, la coherencia de su vida, cuando fundó escuelas "sin ser maestro con título". Pero nadie puede poner en tela de juicio su vocación docente. Después de fundar una escuela desde la nada pasaba a otra latitud a crear otra. Fue así la mayor parte de su vida. Mostró la misma tenacidad cuando en una etapa de su vida cayó en el alcoholismo. Esa enfermedad que había contraído la supera completamente y funda una de las asociaciones de alcohólicos anónimos llamadas hoy grupos de autoayuda. También creó un orfanato, donde vivía. 
Esencialmente su vida no la podemos catalogar por la capacidad que pudo haber tenido para crear instituciones sino más bien por su coherencia, y por su vocación indeclinable, por el compromiso cabal e intransferible con su verdad. Muchas de las cosas que ha escrito no son muy agradables al oído pero cumple con aquello de estimular la razón y de estimular la búsqueda de la verdad. La obra de Palacios no ha sido tal vez correctamente difundida. Vuelvo a mencionar aquí una vieja deuda en la educación Argentina, la ausencia de la obra literaria y filosófica del indomable Pedro Bonifacio Palacios.

Capitulo 8 - Nuestro lema


"Nuestro lema" 

Nuestro lema es: "Siempre adelante, no nos atemorizan las caídas, ni nos derrotan los fantasmas, ante cada lágrima anteponemos una sonrisa, y a la dificultad siempre le respondemos con un nuevo y mejor intento, siempre adelante". La idea es clara, clara de por si. Implica que ante cada vicisitud que tenemos que enfrentar y que se nos torna por momentos insuperable, debemos volver a insistir, una y otra vez. Debemos tener la convicción de nuestros ideales, la convicción de nuestra voluntad y de nuestros objetivos. Insistir, reiteramos, tantas veces como sean necesarias para retomar el camino hasta imponer nuestra voluntad, hasta llegar al objetivo. Cuando hablamos que nuestro lema es !siempre adelante¡, estamos reivindicando una actitud que tiene que ver con la convicción del sentimiento de evolución. Debemos tener conciencia que hay una ley que se aplica en todos los momentos, seamos a no concientes de esta realidad: es la ley de evolución. La humanidad esta constantemente enmarcada en esta realidad, en este concepto de la ley de evolución. De una o de otra manera estamos evolucionando, estamos inmersos en un proceso de evolución constante. La vida no es estática, no está suspendida entre paréntesis, está en continuo movimiento. Este movimiento esta en marcha hacia un objetivo que creemos, es un objetivo mejor, y que definimos o llamamos evolución. No solamente estamos evocando este principio de la vida, sino también la actitud positivista, la actitud de salir a buscar nuestro destino. Hay una vieja frase dicha por el General San Martín: «Serás lo que debas ser o no serás nada». Es apasionante esta frase porque nos está indicando cuál es el rol que nosotros tenemos que cumplir, y que cuando no lo cumplimos, hay algo muy profundo que se quiebra, y se altera. Nosotros decimos: "siempre adelante". Implica una actitud optimista, pero no basada en la mera sensación optimista, sino en la preparación para la lucha, en la preparación del combate, para imponer nuestras ideas. Sabemos muy bien que habrá sacrificios, y penurias. Sabemos muy bien que
cuando trazamos un objetivo y queremos alcanzar una meta, ésta, no se consigue fácilmente. Por esto es que decimos, "siempre adelante". "No nos atemorizan las caídas" significa que no nos atemorizan los reveces, las vicisitudes, las derrotas circunstanciales. Al "decir no nos derrotan los fantasmas» estamos diciendo, que no nos derrotan los miedos interiores. Estas especulaciones que a veces tiene nuestra propia mente, y que pone a nuestro intelecto al servicio de la derrota y no de la victoria. Como decimos comúnmente nos damos demasiada máquina y no operamos, no actuamos. "No nos atemorizan las caídas, ni nos derrotan los fantasmas, ante cada lágrima anteponemos una sonrisa, y a la dificultad siempre respondemos con un nuevo y mejor intento, siempre adelante". No recordamos cuando lo dijimos por primera vez. No recordamos el momento cronológico o histórico, pero seguramente, fue un momento donde insistíamos, en que algunas cosas tenían que salir, tenían que producirse, concretarse, y esto no se daba. Creemos que es un poco la historia de todas las personas y de todos los grupos sociales que tienen objetivos, y cuya realización se torna por momentos muy difícil. Estos objetivos se van a concretar, esfuerzo de por medio, y si se quiere, ¿porqué no decirlo?, sufrimiento de por medio, esfuerzo, trabajo y sufrimiento, que hará más ágil nuestro andar. Si nos despertamos esperando que todo nos salga a pedir de boca, saldremos acariciando un imposible, algo que no es real. La realidad es que vamos a tener un sinfín de inconvenientes y a esos inconvenientes le vamos tener que responder con una actitud positiva, con una actitud optimista sabiendo que tendremos que apelar a la fuerza de voluntad para imponer nuestra idea. Ese es el concepto de nuestro lema.